jueves, 13 de noviembre de 2014

De vuelta y vuelta

Hace unos cuatro años aterrizaba en esta ciudad que a día de hoy llamo hogar. Aquella vez venía de visita, una visita express que hacía a mi mejor amigo que vivía y aún vive aquí, pero tardé apenas tres meses en volver para quedarme.
Y eso que todas las las señales me decían lo contrario, señales que no han parado desde entonces y las que, a pesar de ser un poco "mística" como me decía mi compañero de prácticas en la universidad, he decidido hacer caso omiso. Me explico. Como ya sabéis soy odontólogo (si, apenas se deduce por el titulo del blog), bueno pues al acabar la carrera lo primero que hice fue buscar trabajo como es normal. Mande mil currículums hasta que tuve mi primera entrevista. Y fue de broma. Yo ya tenía mis ideas en la cabeza sobre la posibilidad de salir al extranjero a trabajar, pero después de aquella entrevista lo tuve claro. Las condiciones eran tan malas que haciendo cuentas a final de mes probablemente tendría que pagarle yo a la clínica y no al revés. Eso claro dando por hecho el ser legal y no inventarme tratamientos. Sí, aquella clínica era de una franquicia, al parecer la única opción que tenía uno nada más graduarse.

Para septiembre de 2010 yo ya tenía mi billete para irme a Londres con mi mejor amigo. Una semana antes me caí de unos zapatos de cuña de menos de 3 cm. Cositas de la vida, primera señal. Familia y novio en España y un tobillo esguinzado de mala manera hicieron que mi amigo tuviera que irse sin mi y sin la certeza de que yo le siguiera en el futuro. Me curé y lo primero que hice fue ir a verle a Londres, aquella visita express de la que hablaba al principio. El 4 de noviembre aterricé en el aeropuerto de Stansted y un autobús me dejaría en la estación de Victoria poco después. Me hubiera quedado aquel Noviembre, pero mi novio poco antes de yo esguinzarme el tobillo se había hecho una lesión bastante seria de rodilla, así que me volví a España, convencida de que, en cuanto le operaran, volvería. Y así fue.



Aquella fecha sería el 14 de Febrero de 2011 (si, menudo regalito del dia de los enamorados le di yo a mi churri). Solo un billete de ida, comenzaba mi vida de emigrante. Recuerdo perfectamente los nervios que tenía entonces, y lo que me dio para pensar aquel trayecto de autobús, a la misma hora que el de Noviembre. Recuerdo que era luna llena y mientras cruzaba la carretera por el lado izquierdo, me asaltaban de igual manera la emoción, la ilusión, los miedos y la incertidumbre de qué vendría después entre otros. Podría nombrar miles de razones por las que decidí volver a este país para quedarme, pero la más acertada sin duda es la certeza de no poder quedarme en el mío propio sin que me salga una úlcera de estómago. Y eso duele un poco. Por mucho que me guste mi nuevo hogar, siempre voy a estar lejos de los míos. En aquel momento intentaba no pensar en mi familia y en m novio, los cuales dejaba detrás, sino en ponerme al día con el idioma y sobre todo en buscar un trabajo y una casa para empezar.
En dos días tenía ya trabajo. Dicen que aquí se encuentra antes un trabajo que una casa, y creo que algo de razón tienen Yo ya tenía casa, pero lo del trabajo me cayó casi del cielo. Quizá la suerte o el tener ya muy pensado lo que iba a hacer y un inglés bastante decente me llevaron a encontrar un trabajo tan rápidamente. Aún así no fue de dentista, sino de "Dental nurse". Y aquí la gente puede decir (que muchos en su día lo dijeron) "pues para trabajar de asistente también lo podías hacer en España". Sí, y para diagnosticar caries que no existen podía haber aceptado las condiciones de aquella entrevista para aquella franquicia, pero en aquel momento sabía lo que hacía y aquellos pasos me han llevado hacia donde estoy, y de una manera muy honrada, que es lo importante. Dicen con razón que a veces hay que dar un paso atrás para coger impulso y saltar hacia delante, pues eso hice yo. Yo quería trabajar para el NHS y aquel trabajo me enseñó muchisimo.
Sería muy complicado explicar aquí y ahora lo que es el NHS británico y el por qué he querido trabajar siempre ahí desde que me enteré de su existencia, pero adelantaré que es el sistema nacional de salud (la seguridad social) de este país y que, para trabajar en ella te piden casi un doctorado en álgebra y física cuántica juntos. Bueno, pues yo me puse a trabajar de dental nurse porque fue la manera más fácil de enterarme cómo funcionaban las cosas aquí, papeleo, regulaciones, trato con el paciente.... y así fue. 5 meses de dental nurse, una carta de recomendación y suerte otra vez harían que encontrara mi primer trabajo de dentista. La única pega, que era pivado. Un año estuve, y la presión de mi familia y novio entre otras cosas harían que volviera a España, a buscar algo que me tuviera un poco más cerca. Me fui de Londres con lágrimas en los ojos.

Ya en España y con algo en mi currículum, entré a formar parte de una compañía que no quería llamarse franquicia a sí misma y que ondeaba la bandera de "estar liderada por un dentista, no por un empresario" pero que llevaba la partícula "DENT" en su nombre, hasta ahí puedo leer. Hasta ahí voy a leer pero escribir... podría escribir barbaridades hasta cansarme de las que presencié en aquella clínica. Cinco meses duré allí, y el día que entregué mi renuncia fue uno de los días más felices de mi vida.
Dos semanas después hice una entrevista en Madrid para volverme a Reno Unido con una empresa que trabaja con el NHS y me cogieron. Y entonces llegó otra señal, otra piedra en el camino, esta vez en el de mi madre, con la que se tropezó, al igual que hice yo en Septiembre de 2010. Esta vez fue ella la que se rompió un  pie y yo tuve que decir que no a la oferta del NHS, al menos por un tiempo. En Febrero de este año, una vez más y espero que esta ya la definitiva, me volvía a Londres, otra vez sin nada, pero ya más preparada, sabiendo más o menos lo que me iba a encontrar. Me tocó trabajar en  una oficina por un tiempo, hasta que solucioné todo el papeleo y me busqué un trabajo de Odontólogo pero al final lo encontré y aquí estoy. Mi novio al final decidió venir conmigo y ya trabaja de lo suyo (Informática y telecomunicaciones) así que ahora volverme de España cada vez que voy de visita se me hace un poco menos duro.

Hace unos días sin ir más lejos me planté allí, una escapada de un par de días para darle una sorpresa a mi madre por su cumpleaños (sí, es uno de los mejores regalos que se pueden hacer a una madre cuando estás fuera). A la vuelta, cogí el mismo vuelo de aquel Noviembre, y no pude evitar pensar en aquel primer viaje mientras contemplaba el reflejo de mi cara en la ventanilla. Un poco más vieja por fuera pero completamente diferente por dentro. Todo ha cambiado sobremanera en cuatro años. Ahora trabajo ya con el NHS y aunque las condiciones pueden y deben mejorar, soy feliz en lo que hago.  Sigo teniendo miedo y por supuesto sigo echando de menos, pero tal y como veo el panorama no volvería. Aunque visto lo visto, la vida da muchas vueltas, y yo en estos cuatro años he dado tantas que como de alguna más me mareo seguro.